¿Un mundo feliz?




Si nos lees en la oficina,
o en el parque,
o en el bar...






Durante años, el mundo estuvo bajo el dominio de los fumadores; seres humeantes que blandían sus cigarrillos en cualquier lugar y a cualquier hora: médicos, maestros, camareros, funcionarios, políticos, cantantes, presentadores de TV, humoristas....

La especie subyugada, los no-fumadores, convivían con aquella niebla grisácea acostumbrados ya a la falta de oxígeno. De vez en cuando se hacían escuchar con toses profundas y sonoras que no coartaban a la especie dominante.

Muchas décadas después, los oráculos gobernantes realizaron un profundo estudio a la población no contribuyente a las humaredas comunes y decidieron catalogarlas como fumadores-pasivos, término que, si bien les reconoció como parte importante de la sociedad, tampoco les permitió subir en el escalafón de prioridades establecido por la especie dominante; por ese motivo, la plebe no-fumadora decidio comenzar a reclamar su derecho a respirar aire no-contaminado.

La especie dominante hizo caso omiso a las protestas y, salvo algunos extraños casos que sufrían de empatía, siguieron expulsando sus humos cancerígenos encima de los no-fumadores: el oráculo gobernante les había quitado el NO y lo había sustituido por la palabra pasivos, pero FUMADORES al fin y al cabo...

Viendo los gobernantes que la población no era capaz de llegar a un consenso civilizado que beneficiara a ambas partes, decidieron tomar cartas en el asunto y establecieron una Ley prohibiendo fumar en la mayor parte de las zonas comunes. Hablamos del año 2006 a.t. (antes del tabacazo).

El cambio no fue tan traumático como se esperaba y los fumadores aprendieron poco a poco a respetar las restricciones en casi todas partes. Pero somos españoles, y nos gusta el cachondeo. Las reuniones de amigos y las copas siempre van acompañadas de grandes cantidades de nicotina y, la tribu de los hosteleros decidio adaptar aquella ley a sus necesidades con el consentimientos de todos los fumadores.

Después de 5 años conviviendo con muros imaginarios entre las zonas de fumadores y no-fumadores, el oraculó gobernante decidió atajar el asunto de raiz y, a finales del 2010 a.t., promulgó una nueva Ley Antitabaco que dio lugar a una nueva era: el año 1 d.t. (despues del tabacazo).

Los botellones dieron paso a los tabacazos (grupos de gente humeante a la puerta de los bares). La tradicional sobremesa de café, copa y puro, se cambío por el café rápido y la copa para la noche que me tengo que ir a echar un pito.....


Después de la decisión del oráculo, una nueva especie invadió el país: los insumisos: facciones de la tribu de hosteleros contrarios a la nueva ley, que fueron creciendo en número y comenzaron a organizarse.

... Continuará y nadie sabe cómo acabará ...


Soy la buscavidas, y soy fumadora. Soy consciente de los riesgos y es mi elección. Otros deciden hacer puenting o lanzarse en paracaidas; yo elegí fumar. También soy consciente de los fumadores-pasivos y JAMAS fumo si es molesto para los que me rodean.

Creo que todo, al fin y al cabo, es una cuestión de educación y respeto. Los oráculos nos dieron la oportunidad de cambiar las cosas por nosotros mismos y no fuimos capaces, eso provocó el "corte total".

Ahora bien, una vez "aprendida la lección" y llegado al consenso, el gobierno deberá abrir la mano y dejarnos elejir por nosotros mismos. Estamos en una democracia, no? De lo contrario, lo siguiente será que mi bloque de vecinos decida que ese portal es para no-fumadores y me vea obligada a mudarme por no poder fumar ni en mi propia casa. Al final, los fumadores acabaremos recluidos en guetos como los leprosos de antaño. Después prohibirán los alimentos con consevantes que también son malos para la salud, el alcohol, el humo de los coches y la comida rápida (que causa obesidad)...


Por otro lado, ya está bien de hipocresía gubernamental. Nos prohiben fumar en todas partes, pero seguimos hinchando las arcas con los impuestos, mientras las tabacaleras, intentando no perder dinero con la nueva ley, suben el precio del tabaco a límites insospechados (mi marca habitual cuesta en el estanco 4,25 € - nada más y nada menos que casi 666 de las antiguas pesetas!!!).

Por supuesto que esta decisión va a afectar a los hosteleros; no tengo ninguna duda. La gente seguirá acudiendo a los bares pero consumirá menos al pasar la mitad del tiempo en la calle fumando. Lógicamente, esto provocará la ampliación de las listas del paro y el cierre de muchos negocios, y todo esto, en plena crisis económica.

Tiene que llegar un momento de equilibrio, tenemos que exigirselo al gobierno, o terminaremos sin beber, sin fumar y sin sexo por prescripción gubernativa y, entonces, esto ya no será una democracia, será un mundo virtual del que Neo nos despertará para contarnos que estamos en Matrix y que la maquina del oráculo gobierna el mundo. ¿Te tomarás la pastilla roja o la pastilla azul?

Nosotros hemos hecho nuestra propia encuesta. De momento, el 54% de los participantes está de acuerdo con la ley antitabaco, frente a un 42% que está en desacuerdo.

RESPONSABILIDAD y TOLERANCIA señores, por ambas partes. Respetemonos unos a otros, respetemos nuestro espacio común y entonces, solo entonces, podremos exigir al gobierno responsabilidad con el poder que manejan y consenso con el pueblo en las grandes decisiones.

Y ahora que he terminado mi artículo: "un cigarrito p'al pecho, por lo mal que lo hemos hecho!"

6 comentarios:

  1. Yo no he fumado jamás pero si es cierto que cuando empezaron las prohibiciones (mi marido si es fumador)y queríamos entrar en cualquier restaurante y nos dirigiamos al apartado de fumadores notábamos como muchos ojos se nos clavaban en la espalda como si fueramos unos delicuentes, como poco, vamos a ver, a todo el mundo se le llena la boca con "democracia" pues eso es lo que queremos que no se aplique la ley del embudo....

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  2. Buscavidas, yo también soy fumadora, reconozco que las restricciones me ayudan a fumar menos, pero también creo que fumar es un derecho y que deberían haber hecho menos restrictiva la ley y que no debería haber tanto talibán suelto. Hace poco me contaron que multaron a un vecino de un 4º piso que fumaba en SU CASA, EN SU TERRAZA que... ¡¡está a menos de 50 metros de un colegio!!! (¿desde cuándo el humo va para abajo desde un 4º piso?. Otra cosa... muchos hosteleros están poniendo terrazas de invierno, con estufas de esas de pie que calientan un montón... (invirtiendo su dinero, claro) Ya nos contaréis el resultado definitivo de la encuesta.

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  3. Yo soy fumadora desde los 14 años y tengo 61, estoy de acuerdo con la ley, unos cigarrillos menos que fumo, pero no estoy de acuerdo con tanto acoso como sufrimos los fumadores.
    Hay otra cosa que no dejo de pensar, si un establecimiento quiere que su clientela fume porque no dejarlo, me imagino que habrá propietarios de que estén de acuerdo con la ley, pues que la lleven a cabo,cada usuario sabemos donde tenemos que ir.

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  4. Estoy de acuerdo con Merche, deberían dejar que hubiese bares para fumadores! incluso me parecía suficientemente bien las zonas acondicionadas para fumadores. Un montón de empresarios de hostelería gastaron mucho dinero para crear en sus establecimientos estas zonas... ¿y ahora qué? ¿quién les devuelve el dinero de esa inversión que hicieron?

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  5. Anónimo25/1/11 1:52

    Hola yo soy fumadora desde los 15 años, y pienso que todo es una cuestión de respeto, tanto a los "fumadores pasivos", como a las libertades de los propietarios de los establecimientos para dejar o no a los fumadores su parcelita para alternar...con esta ley van a venir muchísimos problemas asociados, al fenómeno botellón le va a ganar con muchísima ventaja el fenómeno "cigarrón", cuando llegue el verano habrá bastantes vecinos que se van a acordar de la "dichosa" ley, ya que no hay horario para cerrar la calle si quieres salir a fumar, y seguro que saldrán a fumar y se formarán grupos que no estarán regulados como las terrazas con horarios y demás...y habrán personas que aprovechen la salidita para no pagar, en fin que lo podrían haber hecho muchísimo mejor, ya que con un poco de tolerancia, respeto y educación, creo que se puede convivir perfectamente, los que fuman, los que no fuman...
    M.Luisa

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  6. Hola, yo soy fumadora de fines de semana y reuniones. Al principio me parecía mal que lo prohibieran tan radicalmente, porque cuando me gusta fumar es cuando salgo a tomarme algo con los amigos. Y sobre todo no me gusta que me prohíban las cosas. Pero los no fumadores o fumadores pasivos, me han hecho ver, que sino está prohibido, siempre terminamos yendo a la zona de fumadores aunque sólo fumáramos 2 de nosotros, porque los no fumadores estaban acostumbrados a tragarse nuestro humo y era una cosa normal. Ahora que he salido un par de veces y vuelvo sin olor a tabacazo en la ropa, el pelo, etc... me alegro porque no tengo que lavar todo lo que llevo puesto y me siento mucho mejor. Porque si quiero fumar un cigarro, es uno mío, no los 100 del bar de los otros fumadores.
    Durante estos años pasado hemos ido haciéndonos a no fumar en sitios públicos como hospitales, colegios, coches... Sí, que parece una barbaridad "¡¡Fumar en un Hospital¡¡¡, pero no hace tanto que se hacía y ahora nos parece arcaico. Puede ser que pronto, aprendamos a respetar a los que no fuman, y esa ley no sea necesaria, pero todavía nos queda camino por recorrer.

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